Jane es una joven que vive en una casa frente al mar con su madre. Un sábado lluvioso, ella monta en bici hacia una cita secreta con Rob, su profesor universitario de matemáticas, en un apartamento encima de una cafetería.
Descargar
Jane es una joven que vive en una casa frente al mar con su madre. Un sábado lluvioso, ella monta en bici hacia una cita secreta con Rob, su profesor universitario de matemáticas, en un apartamento encima de una cafetería. A través de su voz afilada e irónica, la novela explora una relación ambigua entre poder y vulnerabilidad, marcada por una tensión creciente que sugiere peligro latente bajo la superficie de encuentros cotidianos en una pequeña ciudad donde la muerte joven es un fantasma permanente.
Jane se despierta un sábado lluvioso después de un sueño en el que se ahoga, atrapada por su propio reflejo en el agua. Vive en una casa junto al mar con su madre, una mujer que combate el calor con baños de hielo y marihuana del dispensario. Jane es racional y atea, o al menos eso se dice a sí misma. Cuando monta en bicicleta bajo la lluvia tempranera, una vecina embarazada la ve partir y, con una sonrisa enigmática, comenta que debe de ser alguien muy especial. Jane no responde. Sabe bien a quién va a ver: no a un chico, sino a Rob, el joven profesor de matemáticas que vive en un apartamento sobre la cafetería Sandpiper. Rob tiene poco más de veintidós años, acaba de graduarse de Amherst College, y mantiene con Jane una relación que va mucho más allá de las clases particulares. A través de la voz de Jane —afilada, irónica, sin filtros— la novela despliega una atmósfera de tensión creciente. Jane es alguien que siempre busca adelantar a los demás, que antes fue velocista y abandonó las carreras porque le parecieron absurdas. Ahora canaliza esa necesidad de velocidad y riesgo en encuentros furtivos. En el camino, pasa junto a los pequeños carteles blancos que marcan las muertes de adolescentes en el «cruce asesino», donde accidentes de coches de madrugada se han cobrado varias vidas. El apartamento de Rob está en el sexto piso, accesible solo por una escalera de incendios oxidada. Entre café quemado, camisetas arrugadas y silencios tensos, Jane y Rob juegan un juego de poder donde ella hace preguntas directas y él responde con evasivas o cabreos repentinos. «¿Me quieres?», pregunta ella, desafiante. Él le tira ropa, se da la vuelta, cierra los puños. La dinámica es clara y perturbadora: un adulto y una menor en un espacio donde él tiene todo el control, aunque Jane insista en fingir que es ella quien lo ejerce. La novela captura con precisión el momento en que la seducción y la vulnerabilidad se entrelazan, donde una adolescente inteligente pero aún frágil se aventura en aguas profundas, creyendo controlar la corriente. El sueño de apertura —donde se ahoga bajo el agua, atrapada por su propio reflejo— es un presagio que echará raíces en todo lo que sigue.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.