Montgomery Finters, médico de un sanatorio psiquiátrico, vive atrapado en una casa donde reina el odio absoluto. Su matrimonio con Magnolia se desmorona en la indiferencia; su hermana Jennie, postrada en una silla de ruedas, lo culpa por…
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Montgomery Finters, médico de un sanatorio psiquiátrico, vive atrapado en una casa donde reina el odio absoluto. Su matrimonio con Magnolia se desmorona en la indiferencia; su hermana Jennie, postrada en una silla de ruedas, lo culpa por un accidente que cambió su vida. Montgomery sueña con huir junto a Verónica, pero sus tíos adinerados se niegan a proporcionarle los fondos que necesita. Mientras agonizan los plazos, aparece Jonathan Ratott, un paciente misterioso del sanatorio cuya penetrante mirada perturba aún más el frágil equilibrio mental del doctor.
Montgomery Finters dirige el sanatorio psiquiátrico de Santa Margot en la pequeña localidad de Barttard. A sus treinta años, habita una existencia asfixiante donde el odio reina con autoridad implacable. Su matrimonio con Magnolia naufragó hace años en la indiferencia mutua, pero ambos permanecen bajo el mismo techo, prisioneros de una convención vacía. Peor aún es la situación con Jennie, su hermana, condenada a una silla de ruedas tras un accidente que Montgomery carga como una culpa insoportable. La tragedia de Jennie posee raíces profundas que atormentarán eternamente al doctor. Años atrás, ella estaba enamorada de un joven leñador de aspecto noble pero de modestos orígenes. Montgomery, obsesionado con asegurar una boda de categoría para su hermana, se opuso con severidad a la relación. Utilizó dinero como arma letal: pagó al joven para que desapareciera. Jennie, devastada, partió en coche para alcanzarlo, pero una carretera mojada y frenos defectuosos transformaron aquella persecución en tragedia. Desde entonces, tanto Magnolia como Jennie lo odian con una intensidad que crece día tras día, convertida en fuego que amenaza con devorarlo. Montgomery ve en Verónica su única salvación: ella encarna la libertad, el renacimiento, la posibilidad de huir de Barttard. Juntos podrían comenzar una nueva vida lejos de aquella casa maldita. Pero para ello necesita dinero. Sus tíos, Donald y Gregory, son hombres extraordinariamente ricos. Ambos han prometido heredarle sus inmensas fortunas, pero se niegan categóricamente a avanzar fondos. El tiempo se convierte en su enemigo más despiadado. Verónica lo ha ultimado: tiene cuarenta y ocho horas para demostrar que puede ofrecerle una vida distinta. En el sanatorio aparece Jonathan Ratott, un paciente cuyo caso roza lo siniestro. Sobrevivió a un incendio que devoró su cabeza como una antorcha infernal. Las heridas externas sanaron, pero su mente parece destruida. Los diagnósticos lo condenan como un caso perdido. Sin embargo, su mirada penetrante persigue a Montgomery desde los patios del sanatorio. La enfermera Nora insiste perturbada en que algo no cuadra en Jonathan, en que quizá no esté tan loco como los registros indican. Sus palabras calan hondo en Montgomery, quien ya camina al borde del colapso. Atrapado entre la ultimátum de Verónica, el odio irrespirable de Magnolia y Jennie, la negativa de sus tíos adinerados y la presencia perturbadora de Jonathan Ratott, Montgomery Finters avanza hacia un abismo cuya profundidad ignora. La obra teje lentamente una trama de pasiones oscuras, culpa ineludible y destino inexorable.