Crónica coral sobre las veintitrés futbolistas que ganaron el Mundial de 2023, narrada por una periodista deportiva que las acompañó durante los 46 días de la competición y volvió a conversar con ellas después, ya con la distancia…
Descargar
Crónica coral sobre las veintitrés futbolistas que ganaron el Mundial de 2023, narrada por una periodista deportiva que las acompañó durante los 46 días de la competición y volvió a conversar con ellas después, ya con la distancia suficiente para entender qué había detrás de cada historia.
El 14 de julio de 2023, una enviada especial de radio salió de casa con dos maletas, un bolso y una aerofobia que llevaba años negociando consigo misma, rumbo a un campeonato que entonces parecía uno más. Volvió 46 días después con algo distinto de una crónica deportiva: veintitrés historias que no cabían en un boletín informativo.
Este libro las recoge en veintitrés capítulos, uno por jugadora, sin el orden previsible del resultado. Está Misa Rodríguez, la niña canaria a la que un cardiólogo le prohibió correr detrás de un balón y que a los trece años entró despierta en un quirófano para no acabar con un marcapasos; la portera que años más tarde publicó dos fotos bajo el lema «misma pasión» y tuvo que borrarlas, y que en pleno Mundial perdió la titularidad sin previo aviso y estuvo a punto de irse a casa antes de que sus compañeras la sacaran de ahí. Está Ona Batlle, que cambió el patinaje por el fútbol siguiendo a su hermano, fue la única chica de su equipo hasta ser capitana, dejó el Barça porque quería jugar y no esperar, y aterrizó sola en Manchester en plena pandemia, con un inglés básico, un esguince eterno y un psicólogo con el que aprendió a hablar de sus sentimientos en otro idioma. Está Tere Abelleira, criada entre la arena de las playas gallegas y los caños de su hermano mayor, hija y nieta de una familia donde el fútbol se hereda pero nunca se impone.
La autora no reconstruye partidos: reconstruye trayectos. Las conversaciones de zona mixta, los autobuses camino del estadio, las noches en Palmerston North, Wellington, Auckland o Sídney funcionan aquí como puertas de entrada a infancias, decisiones difíciles, mudanzas, lesiones, dudas sobre la propia validez y familias que sostienen desde la distancia. Los tatuajes se leen como biografías, los apodos tienen origen, y detrás de cada gesto célebre hay una cadena de renuncias que nadie televisó.
El resultado es un retrato colectivo donde lo individual y lo compartido resultan inseparables: ninguna de estas mujeres llegó sola, y el triunfo no se explica sin lo que cada una traía puesto. Un libro de relatos breves con enseñanzas grandes, escrito para que quien lo lea reconozca algo suyo en ellas y entienda por qué aquel verano cambió la forma de mirar el deporte en España.