Cama, la primera novela de David Whitehouse, narra con humor agridulce la historia de Malcolm Ede, un joven brillante que decide un día no levantarse jamás de su cama y termina convertido en el hombre más pesado del planeta, mientras su…
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Cama, la primera novela de David Whitehouse, narra con humor agridulce la historia de Malcolm Ede, un joven brillante que decide un día no levantarse jamás de su cama y termina convertido en el hombre más pesado del planeta, mientras su familia queda atrapada en la órbita de esa decisión.
Contada por el hermano menor de Malcolm Ede, Cama reconstruye desde el presente —veinte años después, compartiendo aún la misma habitación de la infancia— el itinerario que llevó a un adolescente carismático y magnético a renunciar, el día de su cumpleaños número veinticinco, a cualquier forma de vida fuera del colchón. La novela alterna esa vigilia interminable, convertida ya en fenómeno mediático y circense, con los recuerdos de una infancia marcada por la excentricidad precoz de Mal: su desprecio por las convenciones, su obsesión por ser el primero en hacer cosas que nadie había hecho, sus desapariciones y desnudos inoportunos, y la fascinación silenciosa que despierta en Lou, la compañera de colegio que acabará convertida en su novia incondicional. Alrededor de esa figura desmesurada giran los demás miembros de la familia como satélites: una madre cuya devoción absoluta y renuncia a sí misma alimentan sin saberlo la inmovilidad del hijo; un padre taciturno, curtido por un trabajo —la construcción de ascensores de minas profundas— que le dejó una herida secreta y una manera peculiar, casi muda, de querer; y el narrador mismo, siempre en segundo plano, atrapado entre la lealtad y el resentimiento hacia un hermano que nunca necesitó esforzarse para ser el centro de todo. Con un tono que combina la ternura, la comicidad y una tristeza de fondo, Whitehouse construye una fábula sobre los límites del amor familiar, la dependencia mutua y el peso —literal y figurado— que arrastramos sin darnos cuenta hasta que ya no podemos movernos.