Breve historia de la ciencia desafía la narrativa tradicional que presenta científicos como genios aislados. Este libro expone seres reales: ambiciosos, falibles, inmersos en contextos de guerra, política y poder económico.
Descargar
Breve historia de la ciencia desafía la narrativa tradicional que presenta científicos como genios aislados. Este libro expone seres reales: ambiciosos, falibles, inmersos en contextos de guerra, política y poder económico. Rechazando el eurocentrismo historiográfico, revela cómo el conocimiento emerge de tradiciones múltiples—babilónicas, persas, chinas—y examina vínculos inseparables entre ciencia, magia, religión y autoridad. Una reinterpretación que cuestiona cómo la ciencia llegó a dominar el mundo.
Breve historia de la ciencia es una reinterpretación radical de cómo emergió el conocimiento científico en la civilización humana. Partiendo de una metáfora visual—un mapa del mundo donde el norte no está arriba—, la obra sostiene que la forma de mirar determina lo que vemos. Así, la manera en que los historiadores han narrado la ciencia determina qué se considera verdad y qué se olvida. Frente a la narrativa tradicional que celebra científicos como genios desencarnados dedicados únicamente a la verdad absoluta, este libro presenta seres humanos reales. Hombres y mujeres que precisaban ganarse la vida, que cometían errores, que pisoteaban rivales. El poder científico no reside únicamente en tener razón; requiere que otros declaren que es correcta. La obra desafía el eurocentrismo historiográfico, demostrando que el conocimiento se desarrolló a partir de saberes de Mesopotamia, Persia, China y más allá. No se trata de esotéricos experimentos abstractos, sino de ciencia enraizada en el mundo real: guerras, política, negocios, navegación, medicina de hierbas y construcción de barcos. Una pregunta central recorre toda la obra: ¿qué es exactamente la ciencia? Ni la palabra científico existía hasta 1833. La obra explora cuestiones fundamentales: ¿inhibe la religión la ciencia o la alienta? ¿Comparten raíces la alquimia y la ciencia? ¿Fueron realmente tan escasas las mujeres en ciencia, o distorsionaron los historiadores la narrativa? Pitágoras y su obsesión por el número siete ilustran cómo misticismo y rigor matemático coexisten. Newton, paradigma del genio científico, realizaba trabajos alquímicos y dividía el arco iris en siete colores para corresponder con la escala musical. La ciencia no comenzó en un momento preciso. Los historiadores deben elegir punto de partida: Babilonia, Grecia antigua, Renacimiento o revolución científica del XVII. Cada elección incluye y excluye narrativas. Lo fundamental es que el conocimiento científico nunca se transmite neutral: sufre adaptaciones constantes, absorbe influencias locales y se transforma por geografía, política y economía.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.