Relato autobiográfico de una mujer andaluza que, tras tres años buscando un embarazo, afronta un tratamiento de reproducción asistida que termina en pérdida y, casi de inmediato, en una sucesión de síntomas que nadie acierta a explicar.
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Relato autobiográfico de una mujer andaluza que, tras tres años buscando un embarazo, afronta un tratamiento de reproducción asistida que termina en pérdida y, casi de inmediato, en una sucesión de síntomas que nadie acierta a explicar. Entre urgencias, diagnósticos equivocados y pruebas que no llegan, aparece el nombre de una enfermedad rara: la arteritis de Takayasu. Un testimonio sobre el duelo, la incertidumbre médica y la fuerza que se descubre al atravesarlos.
Todo empieza con una noche de baile flamenco en el auditorio de su ciudad, un sueño cumplido bajo las luces del escenario, y con una pregunta que reaparece al día siguiente: ¿y si retomo lo de quedarme embarazada? Laura lleva tres años intentándolo sin prisa. Cuando por fin acude a un especialista, la respuesta llega sin rodeos: la fecundación in vitro es el camino. La primera parte de la obra, «Decisiones», reconstruye ese proceso desde dentro, con una honestidad que no pide permiso: la conversación con su pareja a la salida del trabajo, la vergüenza inexplicable al contárselo a sus padres, su hermana leyendo cuatro veces el prospecto antes de administrarle la primera inyección, las salas de espera llenas de parejas cogidas de la mano. Y el desenlace: dos ovocitos, una sola oportunidad, un análisis con un valor demasiado bajo y, días después, un cero en la pantalla de un ordenador de oficina.
La segunda parte, «Bienvenido, no te esperaba», narra lo que ocurre cuando el cuerpo, ya golpeado por la pérdida, empieza a fallar de un modo que nadie sabe leer. Mareos que no son mareos, dolor detrás del ojo izquierdo, brazos que se duermen, mandíbulas que duelen al masticar, un peso que baja sin explicación y un extraño sonido en el oído —un fiu fiu que ella misma describe antes de que ninguna máquina lo confirme—. El itinerario por urgencias se vuelve un bucle: cefalea migrañosa, sospecha de esclerosis múltiple, dosis altas de corticoides que devuelven la vida durante unos días, bolos de adrenalina administrados sin saber lo que había detrás. Hasta que una ecografía Doppler de los troncos supraaórticos pone por fin palabras técnicas a lo que ella intuía, y el diagnóstico toma nombre: arteritis de Takayasu, una enfermedad rara que llega de golpe, sin avisar, y que ha llenado su historial de errores y demoras. Este bloque incorpora además «Vuestras historias, mis ganas», donde otras personas que conviven con la misma enfermedad toman la palabra.
En «Retoma tu destino», la tercera parte, el relato cambia de registro. Ya no se trata de reconstruir lo que pasó, sino de mirar qué queda después: una manera distinta de entender la vida, el aprendizaje extraído de la enfermedad y la convicción central que atraviesa todo el libro, la de que existe un poder interno capaz de sostenernos y de llevarnos más lejos de lo que creíamos.
Escrito con voz coloquial y sentido del humor —herencia declarada de una madre que se ríe hasta del aire que respira—, el libro alterna la escena médica con el recuerdo doméstico: la lámpara de Goofy que sigue en el dormitorio de la infancia, el tamagotchi, las revistas de los noventa, la hermana mayor que la nombraba su sirvienta a cambio de jugar a las Barbies. Esa mezcla de ternura y crudeza es su tono característico, y lo que le permite hablar de la pérdida gestacional y del diagnóstico tardío sin caer ni en el dramatismo ni en la lección.
La autora declara tres propósitos: ayudar a quien lea a reconocer su propia fuerza, dar visibilidad a la arteritis de Takayasu —para evitar falsos diagnósticos y acompañar a quienes reciban la noticia sin red, en un contexto donde apenas empieza a gestarse una asociación de pacientes en España— y sostener a las mujeres cuyo deseo de ser madres se ha visto interrumpido. Un libro para quien busca, más que respuestas cerradas, la compañía de alguien que ya recorrió el camino incierto entre el síntoma y el nombre.