Una novela que teje la historia de Amulya, un hombre que abandona Calcuta para construir su destino en Songarh, una pequeña ciudad entre la jungla.
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Una novela que teje la historia de Amulya, un hombre que abandona Calcuta para construir su destino en Songarh, una pequeña ciudad entre la jungla. Obsesionado con las plantas silvestres y receloso de la sociedad que lo rodea, Amulya navega un mundo donde los secretos florecen como hierbas sin domesticar. En el seno de su matrimonio con Kananbala, la tensión entre lo no dicho y lo presentido crecerá hasta hacerse insoportable, mientras la casa que lo contiene parece condenada a ser engullida por las aguas.
En 1907, Amulya abandona la metrópolis de Calcuta para establecerse en Songarh, una pequeña ciudad perdida en el corazón de la jungla india. Allí, entre ruinas medievales y bosques inexplorados, funda una fábrica de medicinas y perfumes elaborados con plantas silvestres que los habitantes tribales de la región conocen desde tiempos ancestrales. Su obsesión por la botánica, su retraimiento social y su curiosidad casi científica lo convierten en un hombre apartado, incapaz de integrarse en las rudimentarias convenciones sociales de la pequeña comunidad.
Su matrimonio con Kananbala, una mujer que espera pacientemente en la casa, se ve sometido a tensiones silenciosas. Mientras Amulya dedica las noches a identificar plantas en volúmenes ilustrados, su esposa observa con sospecha los detalles que revelan ausencias: una flor exótica traída a casa en la oscuridad, el cabello ajeno prendido en su tallo. La casa que comparten se convierte en un territorio de no dichos, donde lo que permanece callado pesa más que lo confesado.
Songarh es un lugar de conflictos superpuestos. En la periferia conviven los británicos que explotan las minas de carbón, la burguesía india urbana y los pueblos tribales que ven desaparecer su selva bajo el avance de la industria. Amulya permanece en un limbo: demasiado reflexivo para ser empresario, demasiado extranjero para pertenecer, demasiado secreto para ser verdaderamente cercano a nadie.
La novela se abre con una imagen premonitoria: la casa de la fotografía flotando en aguas sedientas, invadida por un río que no respeta fronteras. Este presagio anticipa el hundimiento lento e inevitable de certezas y privacidades. Como el cauce que se desploma año tras año contra sus pilares, la vida de Amulya avanza inexorable hacia su propia inundación, hacia un desenlace donde la geografía del deseo y la del mundo colisionan sin remedio.