Desde una barca nocturna, un ingeniero fugitivo reconoce La Habana como aparición espectral emergiendo de sus propias ruinas. Sus aguas penetran silenciosas, fluorescentes, amenazando tragarse la ciudad.
Descargar
Desde una barca nocturna, un ingeniero fugitivo reconoce La Habana como aparición espectral emergiendo de sus propias ruinas. Sus aguas penetran silenciosas, fluorescentes, amenazando tragarse la ciudad. Años después, en Cayo Hueso, relata su epopeya a un narrador que busca la verdad tras la leyenda. Memorias de exilio, santería, amor prohibido y la sombra de Hemingway envuelven esta novela donde Cuba flota derrotada entre la brújula rota y la fe en los orishas.
En las aguas negras del Estrecho de la Florida, donde el mar penetra sin ruido para acariciar y seducir antes de tragarse todo, flota La Habana como una ciudad espectral, deshabitada y a la deriva. Así la ve Hiram Solar, ingeniero de Trinidad conocido como Harry, cuando escapaba clandestinamente en bote desde la playa de Quiebrahacha. Años después, en el Sloppy Joe’s de Cayo Hueso, relata esta epopeya nocturna a quien lo busca: un narrador que llegó desde Madrid, seducido por la leyenda de Pedro Infinito, el viejo pescador que acompañó a Hemingway. La novela teje memorias de exilio y nostalgia alrededor de la Tribu: Petra Porter, la negra mulata de piel color yodo y ojos sacrales; Zeida Olivar, la Botellita de Licor, artista enloquecidamente libre; Cabeza Pulpo, blanco habanero desfigurado; y Tano Sánchez, periodista de confesiones peligrosas. Son depositarios de secretos cubanos, de rituales santeros que invocan a los orishas para bendecir la huida, de amores imposibles y de la resistencia cifrada en carteles que desafían al imperio desde el Malecón. En atmósfera densa de sudor, ron y sal marina, emerge Pedro Infinito: guardián de los fondos del mar cubano tatuados en las arrugas de su rostro, capaz de ventear a millas la presencia de peces aguja y merlines blancos. Su leyenda, entrelazada con la de Hemingway, transporta al lector entre Cojímar y el Golfo, entre la bahía habanera y las islas perdidas, entre el recuerdo y el peso del exilio. La novela respira nostalgia en cada página: el reconocimiento de una ciudad desde lejos, la imposibilidad del regreso, el mar que separa, la brújula confundida, las espumas fluorescentes que prometen y amenazan. Una obra donde los sentidos se desbordan en la evocación de La Habana flotante, donde la magia de los orishas convive con la realidad del destierro, y donde cada conversación en un bar de Cayo Hueso revive el fantasma de una isla que fue gloria y se convirtió en ruina errática.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.