Tras una ruptura que la deja sin pareja, sin trabajo y sin la vida que había construido alrededor de otro, Cat acepta la propuesta de su padre y viaja a Canadá para catalogar la biblioteca de unos viejos amigos de la familia.
Descargar
Tras una ruptura que la deja sin pareja, sin trabajo y sin la vida que había construido alrededor de otro, Cat acepta la propuesta de su padre y viaja a Canadá para catalogar la biblioteca de unos viejos amigos de la familia. En la mansión de los Brown, en un pueblo de montaña donde pasó todas las primaveras de su infancia, la esperan Alex, el amigo de siempre, y Eric, el hermano difícil que dejó de escribirle hace años y que ahora vuelve a casa de madrugada y en muy mal estado. Entre inventarios de libros, flores secas olvidadas entre las páginas y una casa que la recuerda mejor de lo que ella se recuerda a sí misma, Cat empieza el trabajo lento de averiguar quién era antes de anularse. Una novela romántica contemporánea sobre volver al lugar donde uno fue feliz para aprender a serlo de nuevo.
Hubo un tiempo en que Cat coleccionaba flores y las prensaba entre las hojas de sus libros, convencida de que la belleza podía conservarse para siempre. Treinta y tantos años después, esa niña soñadora se ha convertido en una mujer que hace las maletas de madrugada, en tacones, después de que su pareja la haya citado en el restaurante de siempre para anunciarle que ha conocido a otra. La cuenta es sencilla y devastadora: un año sabático, una jornada reducida, un contrato rescindido, unas amistades aplazadas hasta desaparecer. Nadie le quitó nada de golpe; se lo fue entregando ella misma, pieza a pieza, con la idea de que eso era amar.
De vuelta en casa de sus padres, entre pasteles caseros y miradas de lástima, es su padre quien pone las palabras que ella evita: no está perdiendo, está a punto de recuperar algo, pero no lo verá desde ese sofá. La propuesta llega en forma de billete a Quebec. Los Brown, amigos íntimos de la familia desde una beca compartida en Italia, necesitan a alguien que ordene e inventaríe la descomunal biblioteca de su casa antes de empezar a donar libros a bibliotecas locales. Es un empleo, una excusa y una distancia, todo a la vez.
Saint-Sauveur-des-Monts sigue tal como lo recordaba: montañas verdes, cabañas, un lago al que se escapaba por la ventana. La mansión de Lyam y Emma Brown fue durante años su segundo hogar, y volver a ella es reencontrarse con Alex —el hermano postizo que la levanta en volandas y la llama bruja— y con la casa entera funcionando como un archivo de todo lo que dejó atrás, incluida la ausencia a un funeral que aún le pesa en la nuca. Pero la primera noche un portazo a las cuatro de la madrugada le devuelve al otro hermano: Eric, el que transformaba muebles con un talento que la fascinaba de niña, el que ahora llega borracho, con un corte reciente en la ceja y una discusión pendiente con su padre que nadie sabe cómo desactivar.
La novela avanza en dos tiempos y dos voces. En el presente narra Cat, con una ironía que le sirve de parapeto mientras aprende a habitar de nuevo su propio cuerpo y su propio criterio. En el pasado narra Eric, un niño y luego un adolescente que no entiende por qué la llegada de la hija de los García cada primavera le revuelve el estómago, y que confunde durante años el desconcierto con el fastidio. Entre ambos hilos se va reconstruyendo una historia de infancia compartida —carreras nocturnas al lago, escondites a oscuras, una flor entregada en la palma de la mano— cuyo desenlace el lector conoce antes que los protagonistas.
Al llegar la primavera es una historia de segundas oportunidades escrita en primera persona, con humor seco, escenas familiares muy vivas y un fondo serio: qué queda de una persona cuando ha organizado toda su vida en torno a otra, y cuánto cuesta admitir que apagarse no fue una prueba de amor. La ordenación de una biblioteca funciona como metáfora sin subrayado: catalogar lo que hay, decidir qué se conserva y qué se entrega. Y, alrededor, dos personas rotas por motivos distintos que llevan demasiado tiempo esperando que alguien les pregunte qué les pasa.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.