Rebecca Kean es una bruja de guerra que lleva once años huyendo y que ha intentado convertirse en algo parecido a una mujer corriente: profesora de francés, madre de una niña de nueve años, vecina discreta de una pequeña ciudad de Vermont.
Descargar
Rebecca Kean es una bruja de guerra que lleva once años huyendo y que ha intentado convertirse en algo parecido a una mujer corriente: profesora de francés, madre de una niña de nueve años, vecina discreta de una pequeña ciudad de Vermont. El hallazgo de un cadáver en una carretera arbolada y el encuentro con el vampiro que gobierna a los suyos en Nueva Inglaterra bastan para que su tapadera se agriete. Primer volumen de la serie Rebecca Kean, de Cassandra O'Donnell, en traducción de Sebastian Bernadotte.
Burlington parece el último lugar del mapa donde podría esconderse alguien con un pasado peligroso: un rincón turístico y tranquilo del noreste, con su lago, sus tiendas de antigüedades y sus inviernos largos. Rebecca Kean se instaló allí hace seis meses convencida precisamente de eso, y solo después descubrió que casi una décima parte de sus vecinos no es humana. Hombres lobo, chamanes, videntes y vampiros conviven bajo un frágil tratado de paz y bajo la autoridad del Directum, el consejo que hace las veces de ayuntamiento, registro civil, tribunal y verdugo. Rebecca no se presentó ante él, y esa omisión no es un descuido administrativo: es la única forma de vida que conoce desde que nació su hija.
Una tarde, de vuelta a casa, se topa con el cuerpo de una mujer tendido en mitad de la carretera. La escena, resuelta con un humor seco que marcará el tono del libro entero, la pone frente a Raphael, el Magister que dirige a los vampiros de seis estados y que ocupa un asiento en el consejo local. Basta un pulso —un intento de sondear su mente, una defensa que él no esperaba— para que quede claro lo que Rebecca es en realidad: no una preparadora de pociones más, sino una bruja de guerra. Lo que sigue no es una batalla, sino una negociación: Raphael le ofrece silencio a cambio de que se quede, y ella acepta sabiendo que con los vampiros la trampa siempre está en algún sitio, aunque tarde en aparecer.
El equilibrio se sostiene medio año. Rebecca da clases en la universidad gracias a Beth Mattison, su jefa de departamento, mujer lobo, portavoz del Directum y la única amiga a la que no ha logrado espantar. Leonora saca buenas notas, hace amigas humanas y discute con su madre sobre lámparas naranjas, con esa madurez temprana de las niñas que han cambiado demasiadas veces de escuela. Entonces la anciana vidente que saludaba a Rebecca desde su tienda de enfrente muere una mañana de abril, y su cuerpo desaparece sin dejar rastro. Con ella se apaga la única mirada capaz de leer el futuro de la comunidad, y esa ceguera colectiva parece justo lo que alguien buscaba.
La novela combina intriga sobrenatural, comedia negra y una narración en primera persona rápida y descreída, pero su verdadero nervio es moral. Rebecca creció en un clan donde matar era tan natural como respirar y donde no existían el bien ni el mal, solo la lucha por el poder; cada vez que elige no intervenir para proteger a su hija, se pregunta si está eligiendo bien o simplemente convirtiéndose en una desconocida para sí misma. La razón antes que los sentimientos, le repite a Leonora. El libro consiste, en buena medida, en comprobar cuánto tiempo puede sostener esa frase.
Publicada originalmente en francés en 2011 con el título Traquée, esta primera entrega de la serie obtuvo el Prix de l’Imaginaire des Lecteurs de Plume Libre en 2013. Su autora, documentalista y reportera francesa, firma aquí una fantasía urbana de tensión sostenida donde la amenaza no llega solo de los monstruos, sino de las reglas que estos han escrito para convivir.