En Londres, una asistente ejecutiva de treinta y cinco años descubre que su matrimonio se sostiene sobre una mentira justo cuando su carrera empieza a abrirse hacia Roma.
Descargar
En Londres, una asistente ejecutiva de treinta y cinco años descubre que su matrimonio se sostiene sobre una mentira justo cuando su carrera empieza a abrirse hacia Roma. «Ábreme las puertas: desatada», de Olivia Gardner, arranca con esa doble sacudida —la traición y el viaje— y convierte el desconcierto de June en el punto de partida de una historia de deseo, dignidad y reinvención.
June lleva la vida que se suponía debía querer: un puesto que se ganó a fuerza de cumplir, un marido arquitecto, una casa ordenada en el oeste de Londres y un círculo de amigos que se reúne los sábados a comer y a comentar exposiciones. Trabaja como asistente personal del gerente de compras de una de las casas de decoración más prestigiosas de la ciudad, y cuando su jefe le anuncia que la sumará al próximo viaje a Roma, algo se enciende: por primera vez la rutina parece abrirse hacia otra cosa. Camina las vitrinas de Sloane Street imaginándose en una fiesta romana, y llega a su casa con una noticia que nadie escucha.
Porque Thomas está en el patio, hablando por teléfono. Y después frente a la laptop. Y después frente al televisor. La distancia entre ambos —esa que June había aprendido a nombrar como cansancio, trabajo, mala racha— empieza a tener contornos precisos: un chat abierto, una foto desconocida, un nombre, y más tarde, en la madrugada, unos mensajes que ya no admiten interpretación benévola. El descubrimiento no llega como un estallido sino como una lenta certeza que ella carga en silencio durante días, mientras prepara la valija y ensaya conversaciones que no tiene.
La novela trabaja ese intervalo con notable atención al detalle doméstico: la pasta que se cocina sin que nadie pregunte, el vino servido a solas, el cuerpo desnudo que ya no interrumpe una lectura. La complicidad con Kate, la amiga de toda la vida, ofrece el único lugar donde June puede decir en voz alta lo que sospecha y llorar sin justificarse. Y el relato tiene la inteligencia de asomarse también a la conciencia de Thomas, que se cuenta a sí mismo una versión donde el abandono vino primero y la culpa es de otra —una racionalización tan cómoda como frágil.
El viaje a Roma no funciona como huida sino como umbral. June parte con una frase seca dicha en la oscuridad —«sé todo»— y con un matrimonio en suspenso, hacia una ciudad que no conoce y un trabajo que finalmente le pertenece. Erótica y contemporánea, «Ábreme las puertas: desatada» narra el momento exacto en que una mujer deja de sostener el guion que le tocó y empieza a preguntarse qué desea cuando nadie está mirando. Es una novela sobre la traición, sí, pero sobre todo sobre lo que se descubre después: el deseo propio, largamente postergado, que exige que le abran las puertas.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.