Un sargento infiltrado en la banda del escurridizo Big Boy muere atropellado en plena Kensington High Street antes de poder transmitir lo que ha descubierto. El único rastro que deja es un mensaje cifrado escondido en el tacón de un zapato.
Descargar
Un sargento infiltrado en la banda del escurridizo Big Boy muere atropellado en plena Kensington High Street antes de poder transmitir lo que ha descubierto. El único rastro que deja es un mensaje cifrado escondido en el tacón de un zapato. A partir de ahí, su hermana Linda pide ocupar su lugar en la Patrulla Fantasma de Scotland Yard y entra, disfrazada de corista, en el club de Soho donde se planean los golpes. Novela criminal británica de ritmo rápido, ambientada en el Londres de los almacenes falsos, los atracos con humo y los locales nocturnos de mala reputación.
Todo empieza con un hombre que sabe que lo están mirando. Trabaja como empaquetador en un almacén de Charing Cross Road bajo el nombre de «Geoff», silba melodías de moda y finge revisar notas de entrega falsas, pero cada uno de sus gestos está siendo medido por la pandilla que lo rodea. Le basta con llegar a un teléfono; le basta y le resulta imposible. La tensión de esas primeras páginas —la puerta, el capataz que se levanta «para acompañarlo», el pasillo recorrido en falsa camaradería— define el tono de todo el libro: la vigilancia como forma de condena.
El hombre es Clive Marden, veintiún años, sargento detective ascendido con rapidez y destinado hace poco a una unidad discreta de Scotland Yard conocida como la Patrulla Fantasma. Su misión era averiguar desde dónde opera la banda de Big Boy, un jefe anónimo cuya organización ha limpiado medio Londres en cuestión de semanas: cuarenta y cinco mil libras evaporadas de un sótano bancario con doble cerradura, una nómina arrancada a golpes bajo una nube de humo negro y máscaras antigás, un coche de correos bloqueado en un semáforo por un camión y una furgoneta de lavandería que después se desvanecen sin dejar rastro. La narración intercala esos golpes como piezas de un expediente, secos y eficientes, mientras Clive los repasa mentalmente sin saber ya si vivirá para informar de ellos.
Lo reconocen: un antiguo detenido aparece en el almacén y lo señala. Clive intenta despistar a sus perseguidores con un autobús y un taxi, cree haberlo conseguido —«había sido tan fácil»— y muere bajo las ruedas de un Jaguar negro que desaparece hacia Chiswick, donde le cambian la matrícula en menos de una hora. Lo que la banda no encuentra es el papel doblado dentro del tacón hueco de su zapato, un mensaje en clave que el inspector Ted Willoughby descubre en el depósito de cadáveres y traduce: los golpes se ejecutan desde Charing Cross, pero el cuartel general está en un club de Soho.
La segunda mitad del arranque pertenece a Linda Marden. Huérfanos desde la guerra, ella y su hermano lo eran todo el uno para el otro, y su duelo se convierte de inmediato en propósito: pide que la dejen ocupar el puesto vacante y trabajar en el mismo caso. Willoughby, incómodo y admirado a partes iguales, consigue la autorización. Linda se convierte en el agente B.7 y, tras un curso acelerado, en «Mona Chandos»: raso rojo, visón falso, pendientes descomunales y una pensión mugrienta de Bayswater con nombre de hotel elegante. Su entrada en el Beat Strip-Tease Club —un borracho impertinente, un gerente de modales suaves llamado Hal Starrman que aparece justo a tiempo para socorrerla— plantea la pregunta con la que la trama se pone en marcha: ¿es él Big Boy, o solo la puerta que conduce hasta él?
El relato combina el procedimiento policial de la época (llamadas a la Oficina de Información, inspectores que apuestan la paga del mes, números de identificación en lugar de cuadernos de notas) con la iconografía del hampa londinense: almacenes que exportan nada, la «Perversa Milla Cuadrada» de Soho, patronas teñidas que huelen a ginebra. Bajo la superficie de acción late un tema más incómodo y moderno de lo que su envoltorio sugiere: una mujer decide entrar sola en un mundo que la mide antes de escucharla, y usa esa mirada ajena como su mejor camuflaje.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.