Novela chilena de Karen Bail en la que un policía es arrancado de su presente por una explosión y despierta cuarenta y tantos años atrás. Tomás Leiva encabeza de forma interina la comisaría de Vutanmapu, un pueblo del sur atrapado en la…
Descargar
Novela chilena de Karen Bail en la que un policía es arrancado de su presente por una explosión y despierta cuarenta y tantos años atrás. Tomás Leiva encabeza de forma interina la comisaría de Vutanmapu, un pueblo del sur atrapado en la guerra civil por la independencia de la Araucanía. Una bomba casera lo derriba en plena protesta y, al abrir los ojos, el asfalto se ha vuelto tierra, su cédula lleva otro nombre y el diario marca febrero de 1974. Convertido en capitán bajo un superior brutal, Leiva descubre que la represión que creía propia de su época tiene aquí su ensayo general, y que el viaje no le pide heroísmo sino cuentas: las veces que miró hacia otro lado.
Vutanmapu es la frontera de la ruta forestal y también la línea donde un país se ha partido en dos. Desde la ventana de su oficina, el mayor Tomás Leiva mira arder las revueltas de un pueblo que exige ser nación, con la incomodidad de quien reprime aquello que en secreto desea. El uniforme le impone un deber; su conciencia le cobra otro. Y su conciencia ya viene endeudada: en Concepción calló ante una red de desapariciones amparada por apellidos poderosos, pidió el traslado para esconderse y solo hace poco reunió el valor de aceptar que declararía.
No alcanza a hacerlo. Un ocho de agosto, una bomba de fabricación casera estalla contra su rostro y lo tumba en el pavimento. Lo que sigue no es la ambulancia sino una música lejana, una sensación de flotar, y luego una plaza que reconoce a medias: el mismo sauce llorón de siempre, otros monumentos, otra ropa, otro apellido en su cédula. El periódico anuncia lunes 18 de febrero de 1974. Leiva ha ido a parar al año de su propio nacimiento, en plena dictadura militar, y en la comisaría que fue suya lo esperan como al capitán recién trasladado del norte.
Atrapado entre la sospecha de estar muerto, soñando o desplazado en el tiempo, Leiva decide seguir la corriente. Lo que ve desde ese lugar prestado —un detenido molido a golpes en la oficina del mayor Vásquez, un hijo de coronel al que nadie fiscaliza, mujeres uniformadas reducidas a servir el café, vecinos que solo saben repetir “yo no sé nada”— no le resulta ajeno sino familiar, apenas una versión más desnuda de su presente. Entretanto, unas voces insisten en el encargo: buscar sus errores, ayudar a los demás, esperar. Y hay una deuda íntima que el pasado vuelve súbitamente alcanzable: la madre que murió atropellada cuando él era un bebé y a la que nunca conoció.
Con capítulos titulados como canciones y un oído afinado para el habla chilena de la época, Karen Bail construye una novela que usa el desplazamiento temporal no como maquinaria sino como espejo. Volver es la obsesión del protagonista; el libro, en cambio, pregunta qué merece hacerse antes de volver, y a qué precio se compra el silencio de toda una vida.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.